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7.8.2026
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Semana del 10 al 14 de agosto de 2026
Si sos ahorrista en argentina, probablemente más de una vez al mes te surge la pregunta: ¿Tasa o dólares?
La respuesta cambia semana a semana (Argentina, no lo entenderías). En esta ocasión, el dólar no se movió: cerró la semana en $1.492. Pero el peso tampoco generó grandes recompensas. El tesoro convalidó una tasa fija del 2,1% mensual, mientras que el INDEC publicó el dato de inflación: 2,1% mensual. Es decir, quien se quedó en pesos, no ganó ni perdió contra la inflación este mes.
En este Radar de Mercados ampliamos esta info y todo lo que pasó en el mercado global ¿Empezamos?
El miércoles el Tesoro enfrentaba vencimientos concentrados en una sola letra, por unos $4,5 billones. Adjudicó $4,49 billones a pesar de haber recibido ofertas por $6,49 billones. El rollover fue de 100,3%, es decir que no se sacaron ni inyectaron pesos en el sistema.
Esa letra venía operando en el mercado secundario a 2,12% mensual y el Tesoro la colocó a 2,1%, en una semana en la que las tasas a un día habían llegado a tocar el 25%.
Pudo hacerlo por 3 razones:
El único instrumento donde sí pagó más caro fue el bono a 2029: se colocó a una tasa interna de retorno de 8,72%, contra 8,3% de su emisión original en julio, y el jueves adjudicó otros USD 50 millones en la segunda vuelta a esa misma tasa. En pesos el Tesoro impuso condiciones, en dólares las aceptó.
Nuestra lectura → que el Tesoro renueve sin convalidar tasa protege el valor de todo lo que ya tenés en pesos. Pero conviene no confundir una licitación cómoda con una tendencia. El margen vino del tamaño chico del vencimiento, no de un cambio estructural en la demanda de pesos: cuando en septiembre los vencimientos vuelvan al volumen habitual, el mismo Tesoro con la misma estrategia puede tener que subir la tasa para cerrar la licitación.
Los productos estacionales empujaron el dato: recreación y cultura subió 5% y restaurantes y hoteles 2,8%. Ambos rubros con aumentos asociados a las vacaciones de invierno.
Mientras prendas de vestir y calzado cayó 1,3%, los alimentos subieron 2%, por debajo del índice general, con verduras y legumbres 8,5% arriba y carnes prácticamente quietas en 0,4%. La núcleo en 1,8% es el número que dice que el proceso de fondo no se rompió.
La letra a tasa fija que el Tesoro colocó el miércoles rinde 2,1% mensual. La inflación de julio fue 2,1% mensual. Contra el mes que acaba de pasar, el carry en pesos no ganó nada.
Eso no invalida el trade, porque una tasa se compara contra la inflación futura y no contra la pasada, y porque el tipo de cambio lleva semanas quieto. Pero sí cambia el margen de error, cualquier aceleración de precios o cualquier movimiento del dólar convierte una tasa real levemente positiva en una tasa real negativa, y el instrumento ajustado por inflación pasa a rendir más que la tasa fija.
Nuestra lectura → la discusión dejó de ser tasa fija contra inflación y pasó a ser cuánto margen te queda. Hoy es fino. Para una cartera en pesos eso no significa vender todas tus posiciones en tasa fija: significa que la pata ajustada por inflación pasó a ser una posición inteligente. Tener las dos posiciones antes del dato sigue siendo la opción más cercana antes que acertar cuál gana.
Contenido educativo e informativo. No constituye asesoramiento financiero personalizado ni recomendación individual de inversión. Toda inversión conlleva riesgos y los rendimientos pasados no garantizan resultados futuros. La decisión final siempre es tuya y de tu asesor.
El jueves los precios mayoristas de julio salieron mejor de lo esperado y las acciones rompieron récord.
Y sin embargo, el mismo día, el Tesoro estadounidense tuvo que pagar por su deuda larga el precio más alto en veinticinco años. La subasta de bonos a 30 años, por USD 25.000 millones, cortó a una tasa de 5,216%: la más alta desde 2001. La demanda no desapareció, pero el precio salió apenas por encima de lo que indicaba el mercado previo.
En la misma jornada, la tasa a 2 años bajó cinco puntos básicos hasta 4,15% y la de 10 años cuatro puntos hasta 4,64%, mientras la de 30 años se colocaba en su nivel más caro del siglo. El tramo corto responde a la inflación, el tramo largo responde a cuánta deuda hay que colocar. Son dos conversaciones distintas dentro del mismo mercado, y esta semana fueron en direcciones opuestas.
El crudo cerró el jueves con fuertes bajas: el WTI cayó 2,6% hasta USD 81,15 y el Brent 2,4% hasta USD 86,89, después de que la OPEP y la Agencia Internacional de Energía recortaran sus previsiones de demanda. En paralelo, la estrategia estadounidense sobre Irán se reorientó hacia la presión económica (sanciones financieras y la idea de un bloqueo naval) en lugar de la vía militar. El oro, en torno a los USD 4.450 la onza, se sostuvo cerca de sus máximos de dos meses.
Nuestra lectura → la tasa larga estadounidense es la vara contra la que se compara cualquier inversión, la parte argentina de tu cartera incluida. Que la Fed mantenga las opciones abiertas baja la probabilidad de escenarios incómodos. Pero una subasta de 30 años al 5,2% dice que el problema del tramo largo es de oferta y demanda de bonos, no de inflación, algo que no se arregla con un dato bueno de precios.
Para una cartera, se traduce en lo mismo que venimos diciendo hace semanas: la duration larga tiene que ser una decisión y no la posición por defecto.
La IA creó una grieta en el mercado y balance a balance los inversores (y detractores) se siguen preguntando lo mismo: ¿Humo u oportunidad?. Te compartimos tres noticias para que estés al tanto de las actualizaciones y puedas formar tu propio criterio.
El martes Nvidia se reunió con gigantes de las finanzas globales, entre ellos Apollo y BlackRock para armar plataformas de financiamiento. La idea es financiar infraestructura de IA garantizando hasta el 25 por ciento del valor residual de sus chips en acuerdos de financiación individuales. En criollo: si dentro de unos años esos chips valen menos de lo esperado, Nvidia se compromete a cubrir hasta un cuarto de esa pérdida.
El miércoles CoreWeave presentó balances. El mayor proveedor independiente de capacidad de cómputo para inteligencia artificial duplicó sus ingresos, USD 2.575 millones, 112% más que un año atrás, y duplicó su margen de pérdida: de -11% a -22%. Invirtió USD 6.422 millones en el trimestre contra USD 679 millones de caja operativa generada, y pagó USD 640 millones de intereses en tres meses.
El viernes llegó la contracara. Un análisis del retorno sobre el capital invertido de las grandes tecnológicas mostró que, hasta acá, el gasto en centros de datos casi no afectó el retorno: Alphabet y Amazon vienen mejorando ese indicador y Microsoft se mantiene estable. La excepción es Meta, cuyo retorno cayó de alrededor de 32% a 22% en poco más de un año.
Los tres datos muestran una tendencia: Las compañías que tienen otro negocio grande y rentable pueden bancar el capex sin que impacte en la rentabilidad del capital. Las que no lo tienen se financian con deuda.
El debate está abierto, quienes defienden el esquema sostienen que la demanda de cómputo es genuina y que el financiamiento es una jugada competitiva. Quienes lo critican hablan de financiamiento circular, donde el proveedor ayuda a financiar la compra de lo que vende.
Nuestra lectura → hace dos semanas el riesgo de este ciclo estaba en las acciones y esta semana quedó claro que se mudó al crédito. La pregunta relevante para tu cartera dejó de ser si la demanda de cómputo es real y pasó a ser a qué tasa se financian las empresas. La forma práctica de aplicarlo: si tenés exposición a la IA, mirá qué proporción de tus fondos de renta fija corporativa está expuesta al sector, y preferí a las compañías que financian el crecimiento con caja propia por sobre las que dependen del crédito.
La semana local fue de menor a mayor. El panel líder encadenó tres ruedas en rojo, perforó el miércoles los 3 millones de puntos por primera vez desde el 26 de mayo y llevó al riesgo país hasta 471 puntos básicos, su nivel más alto desde el 10 de junio. El jueves cortó la racha: subió 0,3% hasta los USD 1.894, y los bonos en dólares avanzaron entre 0,1% y 0,3%.
En el frente cambiario no pasó nada, y esa también es la noticia:
El dato que sí se movió es el ritmo de compras del Banco Central. En julio el promedio diario había sido de USD 103 millones; en agosto la acumulación de reservas se desaceleró justo cuando el tipo de cambio dejó de subir.
El Gobierno habilitó a todas las empresas a tomar créditos en dólares, una herramienta que hasta ahora estaba reservada principalmente a exportadores. La lógica es canalizar hacia el sector corporativo los excedentes de liquidez en dólares de los bancos, que rondan los USD 5.400 millones, con un incentivo de precio concreto: la tasa promedio de esos créditos fue de 3,9% anual en julio contra 7,2% un año atrás.
Si hay demanda, la medida suma oferta de dólares en el mercado en los próximos meses. El asterisco: las empresas que tomen esos préstamos van a tener que devolver los dólares en el período electoral.
Nuestra lectura → que las acciones locales caigan tres ruedas y los bonos en dólares suban el mismo día nos habla de una rotación adentro de la plaza local. Lo que conviene mirar de acá en adelante no es el Merval sino el ritmo de compras del Central, porque es la variable que dice cuánto le está costando al esquema sostener el tipo de cambio donde está. Con el crédito en dólares recién habilitado, el Gobierno consiguió una fuente de oferta que no le cuesta reservas, pero se la pidió prestada al futuro.
Si la tasa que cobrás por quedarte en pesos es exactamente igual a la inflación, ¿vas a posicionarte en otras estrategias? Seguinos para más recomendaciones de nuestros asesores.