
2.10.2026

Nike presentó este jueves los resultados de su primer trimestre fiscal 2027 y las acciones cayeron cerca de 9% antes de la apertura del viernes. En lo que va del año, el papel acumula una baja de más de 40%, camino a su peor año en la historia.
Septiembre fue un mes complicado para Nike. El 18 de septiembre, Kylian Mbappé terminó una relación de casi 20 años con la marca y firmó con la suiza On. Pocos días antes, Nike había perdido a Lamine Yamal, que firmó contrato con Adidas. Como si la cosa no pudiese ir peor para la marca, el 21 de septiembre, Nike fue expulsada del S&P 100, el índice de las 100 mayores empresas de EE.UU.
Aunque la empresa sigue en el S&P 500 y en el Dow Jones, y la acción cotiza normalmente, el mensaje es claro: ya no es una de las gigantes del mercado. Hoy vale unos USD 57.000 millones, casi 80% menos que en su pico de noviembre de 2021.

El problema tiene varias capas. La primera es una apuesta de distribución que le salió cara a la marca. Durante los años de la pandemia, Nike priorizó la venta directa, a través de sus propias tiendas y de sus canales online, y recortó su presencia en los minoristas. Con el tiempo, esa estrategia le hizo perder espacio en las góndolas y debilitó la relación con sus socios de siempre. En octubre de 2024, la compañía llamó de vuelta a Elliott Hill, empleado histórico que había entrado como pasante en 1988, para corregir el rumbo. Desde entonces, intenta reconstruir ese vínculo con los minoristas.
Por otro lado, las ventas en China siguen cayendo. China es su segundo mercado después de Estados Unidos, pero ahora estos consumidores están virando hacia marcas locales. Analistas sostienen que Nike no supo aprovechar el boom del running, algo que sí supieron lograr marcas como On y Hoka.
En Estados Unidos, además, algunos modelos clásicos como las Air Force 1 perdieron tracción, según contaron ejecutivos de Dick's Sporting Goods.
Hill reconoció que la marca tiene trabajo pendiente en Nike Sportswear, Jordan Brand y la Gran China.

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Los resultados fueron mixtos: las ganancias superaron las expectativas, pero las ventas quedaron por debajo y la guía para el año preocupó al mercado. El margen mejoró, sobre todo por menores costos de almacenamiento y logística, pero eso no alcanzó para compensar la caída de ingresos.
Las cifras clave:
En junio, la compañía había proyectado una caída solo para el primer semestre. Ahora extendió el pronóstico a todo el año, y con una baja más pronunciada.

Pace es el nombre del programa de reestructuración. Apunta a decidir más rápido y a ser más eficiente, y tiene varios frentes:
El plan promete ahorros de unos USD 2.500 millones hasta el año fiscal 2031, con gastos de alrededor de USD 1.000 millones, principalmente por indemnizaciones y otros costos laborales.
Los despidos llegan después de dos rondas previas este año: unos 800 puestos de depósito en enero y cerca de 1.400 corporativos en abril. Ahora vendrá la tercera, con decisiones que empiezan en 2027. La empresa todavía no dijo cuántos puestos ni dónde. En el medio, el director financiero, Matthew Friend, renunció este verano.
Hill dice que la estrategia "Sport Offense" ya muestra avances en el negocio de rendimiento deportivo, pero admitió que Nike Performance todavía no es lo bastante grande para compensar la presión de Sportswear, Jordan Brand y la Gran China. Y que el beneficio completo de las medidas "llevará tiempo".
Los analistas son cautelosos. Stifel dice que todavía no se puede hablar de piso. XTB sostiene que el plazo de recuperación se sigue estirando y anticipa un 2028 complicado. Por eso concluye que, para el inversor, el costo de oportunidad es alto y conviene esperar señales más claras y duraderas.
Lo que sí está claro es que Nike ya no puede apoyarse solo en el nombre. El plan de ahorro ordena la caja, pero la recuperación va a depender de China, del negocio de estilo de vida y de recuperar a los minoristas y a las figuras que hoy están eligiendo otras marcas.
¿Ya nos seguís en YouTube? Santos Barrio, economista y CEO en LB Finanzas analiza los factores que llevaron a Nike a la peor caída de su historia