
2.10.2024

La inflación en EE.UU. de los últimos años puso en jaque al ahorro en dólares y llevó a las personas a buscar distintas alternativas a la hora de conservar el valor de sus reservas. Fue así que apareció la opción de los bonos del tesoro de Estados unidos, las letras conocidas como T-Bills.
A estas letras, se las conoce como el activo más seguro de todo el mundo, ya que el responsable de que se cumpla el pago es el mismo gobierno de Estados Unidos, que actualmente están rindiendo cerca de un 4% anual.
Si comparamos el rendimiento de las letras del Tesoro estadounidense con la tasa de rendimientos que ofrecen los bancos argentinos de un 0,5% y un 0,75% anual, las T-Bills se presentan como una inversión muy interesante.
Ahora, ¿son una inversión “segura”?, ¿cómo funcionan los bonos del tesoro?, ¿cómo puedo invertir en ellos si estoy en Argentina? Las respuestas a estas preguntas y mucho más las encontrás en este artículo. 💪
En el mundo de las finanzas, los bonos del tesoro son instrumentos de deuda emitidos por los gobiernos que ofrecen una forma de inversión muy estable a las personas que invierten en ellas, debido a que el responsable del pago es el mismo gobierno.
Por lo tanto, los bonos del Tesoro de Estados Unidos son, esencialmente, un tipo de pagaré que representa una deuda.
Se los considera un activo libre de riesgo (aunque cada inversión tenga un riesgo intrínseco), ya que son de renta fija y el encargado del pago es el mismo gobierno de Estados Unidos, por lo tanto, si no llegan a pagar, tienen la opción a disposición de imprimir más dinero.
Ahora, ¿por qué la gente se ve atraída por los bonos del Tesoro americano? Podemos enumerar tres puntos que justifican el motivo:
Dentro de los Treasury existen diferentes categorías según su plazo.
Entre los más conocidos están:
La diferencia de plazo es importante porque afecta directamente el comportamiento de la inversión.
Un bono de muy corto plazo suele tener poca sensibilidad a los cambios en las tasas de interés. En cambio, un bono de largo plazo puede experimentar variaciones importantes de precio cuando cambian las tasas.
Por eso, decir simplemente que "invertir en bonos del Tesoro es seguro" puede ser engañoso.
El riesgo de crédito del Gobierno de Estados Unidos es una cosa, mientras que el riesgo de precio de un bono es otra.
Veamos cómo funcionan estos activos.
Supongamos que comprás un Treasury que vence dentro de algunos meses.
El Gobierno de Estados Unidos se compromete a devolver el valor nominal al vencimiento. Los T-Bills normalmente se emiten con descuento y el inversor obtiene el rendimiento a partir de la diferencia entre el precio de compra y el valor recibido al vencimiento.
Pero si comprás un bono de largo plazo, la situación es diferente.
El precio de ese bono puede subir o bajar significativamente antes de su vencimiento.
¿Por qué?
Principalmente por los cambios en las tasas de interés.
Cuando las tasas de mercado suben, los bonos existentes con tasas más bajas tienden a perder valor.
Cuando las tasas bajan, los bonos existentes con tasas más altas pueden aumentar de precio.
Esto hace que el plazo sea uno de los factores más importantes al momento de analizar una inversión en Treasury.
Una alternativa sencilla para obtener exposición a bonos del Tesoro de Estados Unidos es utilizar ETFs.
Los ETFs permiten comprar y vender una participación de un fondo que, a su vez, mantiene una cartera de títulos.
Entre las alternativas conocidas se encuentran SGOV, BIL y TLT.
SGOV (iShares 0-3 Month Treasury Bond ETF) busca seguir un índice compuesto por Treasury Bills con vencimientos de entre 0 y 3 meses.
El fondo está diseñado para ofrecer exposición a deuda del Tesoro estadounidense de muy corto plazo y tiene una sensibilidad muy baja a los cambios en las tasas de interés.
Esto hace que SGOV pueda utilizarse como una alternativa para quienes tienen dólares que no necesitan gastar inmediatamente pero tampoco quieren asumir una gran exposición a movimientos de mercado.
Además, el ETF distribuye sus ingresos periódicamente y cotiza en bolsa.
Una característica importante es que el rendimiento de SGOV no es fijo para siempre.
Los Treasury Bills se renuevan constantemente dentro del fondo, por lo que el rendimiento que ofrece el ETF cambia a medida que cambian las tasas de corto plazo.
Por eso, no conviene pensar en SGOV como una inversión que siempre va a pagar una determinada tasa anual.
BIL (SPDR Bloomberg 1-3 Month T-Bill ETF) es otra alternativa para obtener exposición a Treasury Bills de muy corto plazo.
El fondo busca replicar el comportamiento del índice Bloomberg 1-3 Month U.S. Treasury Bill Index, compuesto por T-Bills con vencimientos restantes de entre 1 y 3 meses.
En términos generales, BIL y SGOV cumplen funciones muy similares.
Por eso, para un inversor que simplemente busca exposición a Treasury Bills de muy corto plazo, las diferencias entre ambos ETFs pueden ser menos importantes que entender qué función cumple la renta fija dentro de su cartera.
TLT (iShares 20+ Year Treasury Bond ETF) es completamente diferente.
El fondo busca seguir un índice compuesto por bonos del Tesoro estadounidense con vencimientos restantes superiores a 20 años.
¿Por qué esto es importante?
Porque los bonos de largo plazo tienen una duración mucho mayor y, por lo tanto, son mucho más sensibles a los cambios en las tasas de interés.
Por ejemplo, si las tasas de interés bajaran significativamente, el precio de los bonos existentes de largo plazo podría aumentar.
Pero si las tasas subieran, el precio de TLT podría caer considerablemente.
Por eso, TLT no debería pensarse simplemente como una versión que "paga más" que SGOV.
Son inversiones con perfiles de riesgo muy diferentes.
SGOV busca exposición a Treasury Bills de muy corto plazo.
TLT busca exposición a deuda del Tesoro de muy largo plazo.
La diferencia de duración puede generar comportamientos muy distintos.
Una manera sencilla de entenderlos es pensar en el plazo.
SGOV y BIL están en el extremo corto de la curva de Treasury.
Su principal característica es que tienen una exposición muy reducida al riesgo de duración.
TLT, en cambio, está en el extremo largo.
Esto significa que sus movimientos de precio pueden ser mucho mayores ante cambios en las tasas de interés.
En otras palabras:
SGOV y BIL se parecen más a instrumentos para administrar liquidez en dólares. TLT es una apuesta mucho más importante sobre el comportamiento de las tasas de interés de largo plazo.
Esta diferencia es fundamental.
Para un inversor argentino, una alternativa es acceder a estos instrumentos mediante un broker internacional que permita operar ETFs estadounidenses como LB Finanzas.
Una vez abierta y fondeada la cuenta, el proceso para comprar un ETF es similar al de comprar una acción.
Por ejemplo:
De esta manera, no necesitás comprar individualmente cada Treasury que forma parte del fondo. En lugar de eso, comprás una participación del ETF, que mantiene una cartera de títulos del Tesoro.
Los Treasury estadounidenses tienen un riesgo de crédito muy bajo y son considerados uno de los principales activos de renta fija del sistema financiero global.
Pero esto no significa que cualquier inversión en Treasury esté libre de riesgo.
Hay que distinguir entre riesgo de crédito y riesgo de mercado.
Si comprás un Treasury y lo mantenés hasta su vencimiento, el precio al que cotiza durante el período puede ser menos relevante para vos.
Pero si invertís a través de un ETF como TLT, las participaciones se negocian diariamente y su precio puede subir o bajar.
Por eso, un ETF de bonos de largo plazo puede generar pérdidas incluso aunque el Gobierno de Estados Unidos continúe pagando sus obligaciones normalmente.
Además, para un inversor argentino existen otros factores que deben considerarse, como el riesgo cambiario respecto de los gastos en pesos, la tributación y los costos del broker.
Los bonos del Tesoro de Estados Unidos pueden ser una herramienta útil para diversificar una cartera denominada en dólares.
Pero antes de invertir es importante entender que no todos los Treasury funcionan de la misma manera.
Si buscás exposición a deuda de muy corto plazo, ETFs como SGOV y BIL permiten acceder a Treasury Bills con vencimientos muy cortos.
Si buscás exposición a bonos del Tesoro de largo plazo, TLT ofrece una cartera de títulos con vencimientos superiores a 20 años y, por lo tanto, una sensibilidad mucho mayor a los cambios en las tasas de interés.
La diferencia entre estos instrumentos no está solamente en cuánto rendimiento ofrecen en un determinado momento.
Está, sobre todo, en qué riesgo estás asumiendo para obtener ese rendimiento.
Antes de invertir, es fundamental definir el horizonte temporal, el objetivo de la inversión y cuánto riesgo estás dispuesto a asumir.
Teniendo en cuenta la inflación de Estados Unidos, tener los ahorros quietos en dólares no es una opción, hay que tratar de generar rendimientos con ellos y la posibilidad de invertir en letras del Tesoro americano se consolida como una muy buena opción.
¿Y vos? Ahora que ya sabés como comprar bonos del Tesoro de Estados Unidos en Argentina, contanos, ¿pensás en hacer rendir tus ahorros? Si es así, recordá que la opción de LB Finanzas es la más sencilla dentro del país y la única que paga todos los días.
Sea cual sea la opción que elijas para cuidar tus ahorros, te deseamos suerte en tus futuras inversiones. 🙌