
9.10.2026

La Unión Europea avanza con un proyecto para que los menores de 13 años no puedan acceder a las redes sociales y que los adolescentes de entre 13 y 15 solo puedan usarlas bajo supervisión. La iniciativa impacta de lleno en compañías como Meta, dueña de Facebook e Instagram, Snap Inc, dueña de Snapchat y ByteDance, dueña de TikTok, que operan a escala global y tendrían que adaptarse a las reglas de un mercado de 27 países.
“Somos nosotros quienes decidimos nuestras reglas, no las grandes tecnológicas”, advirtió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al presentar el plan.

El esquema se organiza por edades:
La normativa no se limita a las redes tradicionales. Según los documentos, también alcanzaría a plataformas de video, videojuegos en línea y chatbots de inteligencia artificial (el diseño no podría “simular relaciones interpersonales” que generen dependencia emocional).
Una vez aprobado el proyecto, las empresas deberán demostrar que sus servicios son seguros antes de lanzarse al mercado. Hasta hoy funciona a la inversa: las empresas lanzan sus productos sin supervisión externa y es la sociedad la que debe demostrar el daño para solicitar cambios.
Con la nueva ley, las plataformas tendrían que acreditar que sus servicios son adecuados para la edad de sus usuarios.
Para eso, las compañías deberán presentar un plan de cumplimiento a la Comisión Europea, y un auditor independiente evaluará cada nuevo servicio o función. Si no lo aprueba, el organismo podrá exigir medidas correctivas. A esto se suma una aplicación europea de verificación de edad, pensada para que los menores no puedan eludir los límites con solo declarar una fecha de nacimiento falsa.

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La propuesta también busca prohibir las funciones consideradas adictivas cuando se trate de menores: el “scrolling” infinito, las notificaciones y las recomendaciones ultrapersonalizadas.
Esto representa un golpe a las empresas porque son herramientas centrales que sostienen el modelo de negocio. Las redes se apoyan en el tiempo de permanencia de los usuarios y la publicidad segmentada.
“No tenemos por qué aceptar funciones adictivas”, sostuvo von der Leyen, y aclaró que el riesgo no se limita a los menores: “El diseño adictivo está perjudicando a todo el mundo”. Esa última frase deja abierta la posibilidad de que las exigencias se extiendan más allá del público joven.
Las sanciones por incumplimiento podrían alcanzar el 6% de la facturación mundial de las operadoras. A eso hay que sumar los costos operativos de adaptar productos, implementar la verificación de edad y someterse a auditorías.
Todavía no es ley. El proyecto debe ser debatido y aprobado por el Parlamento Europeo y por los Estados miembros, un proceso que puede ser largo. Además, las edades definitivas siguen en discusión: algunos gobiernos quieren extender las restricciones hasta los 16 años, mientras otros consideran suficiente un límite de entre 14 y 15.
Hay antecedentes que muestran lo incierto del camino. Francia aprobó una prohibición para menores de 15 años, pero su Tribunal Constitucional la anuló. Australia, por su parte, fue el primer país en vetar las redes a menores de 16 años, una medida que despertó iniciativas similares en otras regiones.

No todo son malas noticias para el sector. Un marco europeo único permitiría a las compañías cumplir con un solo conjunto de normas en lugar de lidiar con una multitud de leyes nacionales. Así lo planteó Lauro Fava, socio del bufete Pinsent Masons, que comparó la futura ley con la Ley de Servicios Digitales y la Ley de Inteligencia Artificial de la UE.
Además, la mayoría de las grandes plataformas ya afirma que prohíbe el acceso a menores de 13 años, aunque legisladores y expertos en seguridad en línea dudan de que apliquen esa regla de forma efectiva.
Para quienes siguen a Meta y al resto de las tecnológicas, los puntos a observar son varios: cómo avanza el trámite en el Parlamento y los Estados miembros, qué edades se fijan finalmente, qué tan exigente resulta la verificación de edad y si las restricciones al diseño adictivo se amplían a todos los usuarios.