
2.9.2026

El viernes pasado se anunció una operación de enorme magnitud en la historia del petróleo. El Gobierno estadounidense cerró un acuerdo con Venezuela para tomar el control mayoritario de las reservas del país.
El acuerdo, respaldado por el oficialismo, cede a Estados Unidos la explotación de una quinta parte de las reservas petroleras de Venezuela. El pacto da acceso a 17 campos que albergan unos 65.000 millones de barriles de reservas.
El crudo será extraído por una empresa privada, North American Blue Energy Partners (NABEP) y el Estado estadounidense se quedará con la mayor parte.
El oficialismo venezolano respaldó el acuerdo definiéndolo como una alianza donde cada una de las partes aporta lo que tiene. Venezuela aportaría la infraestructura, el conocimiento y la mano de obra, mientras que Estados Unidos aportaría el capital, la tecnología y la capacidad operativa.
Según quienes lo respaldan, es una medida diseñada para la recuperación de una industria estratégica golpeada por sanciones. El pacto buscaría convertir los recursos ociosos del país en oportunidades económicas, sin perder la soberanía ni la propiedad de sus suelos.
Contenido educativo e informativo. No constituye asesoramiento financiero personalizado ni recomendación individual de inversión. Toda inversión conlleva riesgos y los rendimientos pasados no garantizan resultados futuros. La decisión final siempre es tuya y de tu asesor.
Estos acuerdos no están separados de lo que ocurre en Irán. Cada vez que hay un conflicto en Medio Oriente que amenaza con interrumpir el suministro petrolero de aquella región del mundo, los inversionistas vuelven a mirar a Venezuela.

Estados Unidos espera aumentar la disponibilidad de petróleo en el país y bajar el precio del combustible. ¿Qué obtiene a cambio Venezuela?
Venezuela necesita los 100.000 millones de dólares que las empresas se comprometieron a invertir en la industria. El país en los últimos 10 años perdió el 75% de su PBI y, a pesar de tener las mayores reservas petroleras del mundo, no puede explotarlas por falta de inversión.
Por el momento muchos detalles del acuerdo no fueron anunciados y hay dudas acerca de su ejecución (cuánto petróleo se va a extraer) y sus regulaciones. Si bien la constitución venezolana prohibe ceder o vender sus reservas, el pacto puede avanzar porque Estados Unidos solamente tendrá una participación mayoritaria en la explotación.
Hasta el momento se están firmando convenios sobre 17 campos petroleros. Algunos ya están en funcionamiento pero gran parte de la infraestructura petrolera venezolana está deteriorada después de años sin inversión. Ponerla a producir implica una inversión enorme que incluye cavar nuevos pozos. Por eso el impacto en el precio del petróleo no sería inmediato.